Miguel Benito

Sistemas de clasificación
Manual de aprendizaje de la Clasificación Decimal Universal y breve introducción a la Clasificación Decimal de Dewey.
Editorial Taranco, 1999. 126 pp.
Precio 17,40 euros.

Soluciones a los ejercicios según las tablas de 1991, 1995 y 2000, en word

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Aquí en esta página una breve introducción al sistema de la CDU.
Para una vista del sistema de la CDU en sueco, pulsa aquí.

CONTENIDO DE LA SECCION SOBRE CDU:

Introducción
Ediciones de CDU
La CDU en España
Teoría del sistema CDU
Esquema sumario de las tablas de la CDU

Los siguientes capítulos pueden leerse en el libro "Sistemas de clasificación":
Algo sobre el contenido de las tablas principales
El índice alfabético - selección del número principal
Subdivisiones en la CDU
Esquema de las tablas auxiliares
Adición y estensión
Relación, subagrupamiento, relación fija
Auxiliares comunes de lugar
Subdivisión del concepto de historia de las países antes de 1994
Geografía de países antes de 1994
Auxiliares comunes de tiempo
Auxiliares comunes de forma
Uso independiente de un auxiliar
Auxiliar de lengua
Auxiliares de razas o pueblos
Especificación alfabética de personas, instituciones o lugares
Notaciones ajenas a la CDU
Auxiliares especiales
Auxiliares especiales a otros auxiliares
Auxiliar de punto de vista
Auxiliar de material y personas
Auxiliares con apóstrofe
Uso de los corchetes
Orden de los auxiliares en un número complejo
Soluciones

El sistema de clasificación decimal universal

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Introducción

El sistema de clasificación decimal universal es uno de los sistemas mas extendidos en el mundo. De forma abreviada, en inglés se denomina UDC, en español y francés CDU, en alemán DK y en las lenguas nórdicas UDK.

El sistema CDU parte del sistema creado por Melvil Dewey en 1876 cuando era bibliotecario del Amherst College en Massachusetts. La primera edición de su sistema tenía tres decimales e incluía sólo 1000 materias.

En Europa había dos juristas belgas, Paul Otlet y Henri La Fontaine que habían creado 1892 un centro bibliográfico, la "Oficina Internacional de Bibliografía" y estaban interesados en encontrar un sistema que les ayudara a sistematizar toda la ciencia. En 1895 obtuvieron el permiso de Melvil Dewey para traducir su sistema al francés.

A la vez que traducían el sistema, fueron introduciendo cambios, lo que hizo que en realidad podamos hablar de dos sistemas diferentes.

La Oficina Internacional de Bibliografía pasa a denominarse en 1895 Instituto Internacional de Bibliografía y en 1931 Instituto Internacional de Documentación. De nuevo en 1938 se transforma en una federación de organizaciones nacionales afiliadas. El nuevo nombre fue el de FID, Federación Internacional de Documentación, nombre que mantiene actualmente. De Bélgica se trasladó su secretariado a Haag, Holanda, donde todavía está. FID no existe formalmente desde 2001, pero tampoco ha desaparecido del todo.

Un cambio radical se llevó a cabo en 1960 cuando se decidió no seguir el sistema de Dewey. Desde el principio se había pensado que por lo menos las tres primeras cifras fueran las mismas para facilitar el uso del nuevo sistema. Este cambio fue decisivo para el desarrollo independiente de la CDU, no sin falto de problemas. Mientras el sistema decimal de Dewey tiene tras de sí todo el aparato de la Biblioteca del Congreso de USA (a pesar de que mantienen su propio sistema LC) y hoy día también de OCLC, que es la responsable de la publicación de las tablas, la CDU sigue existiendo en parte gracias al esfuerzo voluntario de muchos bibliotecarios, que participan en diferentes comités de renovación de este sistema.

Por ello a fines de los años 80 se empezaron a discutir las posibles fórmulas para la comercialización del sistema y hacerlo más asequible. Esto dio como resultado la creación de lo que se llama el consorcio de la CDU, con la responsabilidad de producir electrónicamente el sistema clave, de vender los derechos de impresión y distribución en diferentes lenguas.

En 1993 se empieza a distribuir la llamada Master Reference File con cerca de 60.000 materias, inicialmente igual que la edición inglesa intermedia.

Propuestas de cambio del sistema aparecen cada año en la publicación "Extensions and corrections to the UDC".

Ediciones de CDU

En 1905-1907 se publicó la primera edición en francés con el título "Manuel de Répertoire Bibliographique Universel", un trabajo de 2250 páginas con 33000 subgrupos y un registro alfabético de 38000 materias.

Durante los años 1927-33 se publica la segunda edición con el título "Classification Décimale Universelle" en cuatro volúmenes y aumentada en 70000 subgrupos.

La tercera edición apareció en alemán y se publicó entre los años 1932-1953, la cuarta se comenzó a publicar en 1943 en inglés y en fascículos ( esta edición está todavía sin terminar), y una quinta edición se comenzó en 1939 en francés, la sexta se inició en 1950 en japonés y la séptima 1955 en español.

Para la clasificación de fondos estas ediciones carecen hoy día de interés, ya que en principio todas ellas están desfasadas, y van más allá de lo que una biblioteca general necesita.

Más interesantes son las ediciones intermedias, que aproximadamente representan una tercera parte del sistema.

Ediciones medias existen en francés, alemán, inglés y ahora español, y ediciones abreviadas en una veintena de lenguas: alemán, checo, coreano, eslovaco, esloveno, español, finlandés, francés, hebreo, holandés, húngaro, inglés, italiano, japonés, macedonio, polaco, portugués, rumano, ruso, servocroata, sueco.

Existen además versiones de CDU que propiamente son un catálogo de los conceptos usados en bibliotecas especializadas, que aunque son tablas de la CDU, sin embargo no son de uso común en todo el país.

La CDU en España

En España, la historia de la CDU, no es muy larga. En 1920 Jordi Rubio i Balaguer publico la "Classificació decimal de Brusselles. Adaptació per a les Biblioteque Populars de la Mancomunitat de Catalunya" (Barcelona, 1920), después Javier Lasso de la Vega intervino decisivamente en la publicación de la Orden Ministerial del 29 de junio de 1939 y publico su obra básica "La clasificación decimal" (San Sebastián, 1942).

De esta obra se publicó una segunda edición que promovió la edición de las tablas desde la CTT 50 del IRANOR en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

En 1977 se celebró el "Seminario sobre el presente y futuro de la CDU" en Madrid y desarrolló el estudio de la CDU en España, publicándose en el Boletín de ANABAD, nº 28 de 1978 por Isabel Fonseca.

En España se usa la CDU en la Biblioteca Nacional, en base a su Reglamento de 1957, y continúa siendo la base de la ordenación de la Bibliografía Nacional.

Actualmente es el AENOR (Asociación Española de Normalización y Certificación) la responsable de la dirección y mantenimiento de la CDU en España y es miembro del Consorcio de la CDU.

Teoría del sistema CDU

Un sistema de clasificación puede abarcar un campo del conocimiento limitado, por ejemplo, la técnica, la física, la biblioteconomía. En este caso hablamos de un sistema de clasificación especializado.

Pero puede también abarcar todas las ramas del conocimiento. En este último caso hablamos de un sistema universal.

El nombre no tiene nada que ver con la difusión o no difusión en otros países.

El sistema de clasificación decimal universal no es el único que existe, concurren con él, entre otros, el sistema de Dewey, del que nació la CDU, el sistema de la Biblioteca del Congreso, LC. El sistema SAB sueco de clasificación es bastante interesante y tiene ciertos aspectos similares a la CDU, aunque la base del sistema es alfabética.

La CDU se llama decimal porque las cifras usadas se consideran como decimales, no como números enteros.

Las consecuencias de esto es que cada decimal, a su vez, puede subdividirse en un nuevo número decimal, sin que el orden de los números se altere.

Antes de Dewey existían también sistemas de clasificación basados en cifras, pero era difícil añadir nuevas materias, o subdividir las materias existentes. Hoy día esto parece una cosa normal para nosotros.

Una diferencia importante entre Dewey y CDU es que mientras el primer sistema parte de documentos existentes en la preparación de las tablas, la CDU parte con frecuencia de un trabajo intelectual de división de las materias de forma jerárquica, lo que hace que las cifras, que se usan en el sistema, en ocasiones sean innecesariamente largas, al dar espacio a materias de las que quizás nadie se vaya a interesar.

Una ventaja de la CDU es que se pueden clasificar documentos muy específicos, como el artículo de un diario. Una clasificación muy general carecería de sentido para el investigador.

Cuando estudiamos el sistema y hacemos ejercicios, no necesitamos pensar en los cambios que se hayan podido hacer desde la aparición de las últimas tablas. Sola-mente mencionaremos dos excepciones:

- el tratado de las lenguas, que se renovó completamente en 1992 y

- la forma de asignar el signo del país, que también ha sido alterado en 1994.

Por lo demás no importa qué tablas estemos usando.

Para los ejercicios en este libro he partido de la edición sexta de la CDU abreviada, publicada por AENOR en 1991 y de la primera edición media de 1995, en el texto nombradas 1991 resp. 1995. Ello no impide que los ejercicios también son válidos para las nuevas tablas de 2000. Una lista con soluciones apropiadas se ha elaborado parcialmente, en respuesta a preguntas concretas.